Uno de los cargos más insustituibles en las fiestas de Moros y Cristianos, es sin ningún lugar a dudas, el de sargento. Es uno de los personajes festeros más entrañables y también más infravalorado. De él depende que una Filà o comparsa quede bien representada en los actos de fiestas.

Su cometido es velar para que se cumplan los horarios, indicar a los festeros y banda de música los itinerarios adecuados para no cruzarse con otras comparsas, saber el orden de desfile, colocación de festeros y cargos, etc.

Una de las virtudes que debe poseer todo sargento es la tolerancia y el “aguante”. Muy a menudo queremos dar órdenes, imponer nuestras opiniones, creemos saber más que los demás, sin darnos cuenta que, nuestro sargento ya se ha encargado de concretar esos pequeños detalles que hacen que la fiesta salga ordenada y sin melestias excesivas para las demás comparsas.

Pero, el sargento Cristiano tiene un acto en el que es el único protagonista. Él tiene el honor y privilegio de ser el primer sargento que interviene en un acto festero. Aunque este acto pase totalmente desapercibido para la gran mayoría de espectadores, que en ese mismo instante están más pendientes del balcón del ayuntamiento. A los primeros sones del himno nacional juntamente con la bandera del balcón, es izada la enseña cristiana en el castillo. Es la señal: “Festeros! La enseña en el castillo así lo proclama, la fiesta ha comenzado ya”.

Para el sargento cristiano es un acto entrañable,  más de uno se ponía nervioso si no encontraba el cordel o la bandera, todo debe estar a punto una semana antes, por lo menos. En ese momento no se puede fallar y menudo “berrinchón” si ocurría algo que no estaba previsto.

La mayoría que ostentaban el cargo de sargentos en nuestro pueblo, eran personas muy festeras pero con pocos medios económicos y ésta era una forma de participar en la Fiesta, menos gravosa pero más cansada.

De casa uno de los sucesivos sargentos se recuerdan anécdotas simpáticas. Uno porque le gustaba el vino y la garrafita destinada  a la escuadra de gastadores desaparecía en llegar a cierta calle… próxima a su casa!. Otro por que se dormía en el portal 80 de la calle Cardenal Payá cuando la Virgen paraba en la esquina de la calle San José. El que nos contaba las veces que pasábamos por la puerta del maset pidiendo la tacita de “torrat”, etc.

Ha habido sargento que ha ejercido su cargo un solo año y otros en cambio lo han hecho durante muchos, tantos que parecía que el cargo fuera vitalicio.

Aunque el que ocupa nuestra memoria más reciente es el añorado Tomaset, queremos recordar a los sargentos que estuvieron a la cabeza en todos los actos de fiestas en los que ha participado nuestra Filà. Desconocemos quien fue el primer sargento, ya sabemos que nuestras fiestas son antiguas, desconocemos la fecha de su inicio, pero sí conocemos el nombre del que ejercía este cargo en 1841 Fulgencio Sanchís (Juan Romero Maestre “Un legado histórico (1840). Programa de fiestas de 1992). No tenemos documentación  para poder afirmar si sólo fue sargento ese año. De los posteriores sargentos, que recuerdan los veteranos de la Filà no sabemos las fechas exactas en que lo hicieron, pero conocemos algunos datos de sus vidas que nos permite situarlos en nuestra historis fester. Podemos citar a:

* Miguel Mollà Bellod: Nació el 27 de mayo de 1852 y era hijo de Alonso Mollà Bernabé y Josefa Bellod Richart, y falleció en 1923.

* Ángel Barceló Sanjuán: Nacido el 17 de agosto de 1881 era hijo de Vicente Barceló Conca y Margarita Sanjuan Albero y estaba casado con Caridad Calabuig Tortosa. Falleció el 3 de septiembre de 1952.

* José Martínez molina: Hijo de José Martínez Sanchís y Eleuteria Molina Sanjuan, nació en 1879, estaba casado con María Pérez Martínez y falleció en 1953.

* Manuel Sirera Maestre: Nació en 1902,  era hijo de Manuel Navarro y Aurora Maestre Albero, estaba casado con Vicenta Pérez Samper, y falleció a los 73 añ0s de edad en 1975.

* Pedro Silvestre Molina: Fue sargento en los años 1974, 1975 y en el 1976 compartió el cargo con su sucesor.

*Vicente Albadalejo Henares: Comenzó su cargo compartiéndolo con Pedro Silvestre, y lo mantuvo hasta que trasladó su domicilio a su pueblo natal Tiriez (Albacete).

Tomás Sirera Pérez: Nació  en 1946. Era hijo del sargento Manuel Sirera Maestre y de Vicenta Pérez Samper. Sargento hasta las fiestas de 1997, tuvo que ser sustituido por enfermedad, falleciendo el 15 de septiembre de 1998.

Jesus Loro Navalón: En 1999.

Tito Alberto Leza Loor: Nació en Ecuador y ha sido uno de los sargentos que más ha durado en el cargo desde el 200 al 2010.

Emilio Beltran Francés: Es nuestro sargento actual y socio activo de la Filà, le deseamos los mejores deseos y esperamos que permanezca en el cargo durante mucho tiempo.

Todos ellos han aportado su laboriosidad y su visión de la fiesta. Pero sin lugar a  dudas está el carió que todos sentían y sienten por esta que es y seguirá siendo su Filá.

Filà de Cristians